Experiencias
Industria e Ingeniería
Identificación de fallos críticos en una planta y hoja de ruta técnica para su recuperación

El caso se centró en una planta industrial concebida para valorizar Combustible Sólido Recuperado (CSR) mediante tecnología de pirólisis, con un proceso completo que incluía recepción y alimentación, reactores pirolíticos, condensación y procesado sólido. El problema era que, pese al diseño y la inversión realizados, la instalación no llegó a producir de forma efectiva, lo que obligó a analizar con rigor si el origen estaba en el proyecto, en la ejecución, o en ambos.
martinsdelima abordó el encargo como un trabajo de ingeniería forense: un dictamen técnico independiente orientado a identificar causas raíz, separar síntomas de fallos estructurales y convertir una situación compleja en un relato técnico, verificable y defendible. Para ello, el informe se estructuró desde el inicio en torno a las piezas clave del caso: revisión del proceso y del diseño, identificación de deficiencias por sistemas, evaluación de seguridad y una síntesis final que permitiera tomar decisiones con base técnica sólida.
Un punto especialmente crítico fue la caracterización de la materia prima (CSR) y sus consecuencias de ingeniería. El informe recoge análisis de laboratorio (incluyendo referencia a norma analítica) y cómo una caracterización incorrecta deriva en decisiones técnicas erróneas: especificaciones de humedad inviables, errores de especificación y efectos directos sobre la operación, como alimentación deficiente, potencia insuficiente en quemadores, pirólisis incompleta y atascos a la salida del reactor, entre otros.
A partir de ahí, el informe baja al detalle de ingeniería por subsistemas y documenta un conjunto de deficiencias de diseño y puesta en marcha que, en conjunto, explican la falta de desempeño: defectos del horno, comportamiento anómalo en válvulas de seguridad, problemas en el sistema de compresión de gas, deficiencias de antorcha (capacidad y seguridad), y fallos en almacenamiento de GLP (capacidad de vaporización y dimensionamiento). Además, se identifican incidencias propias de la ingeniería de automatización e instrumentación: instalación errónea de PLC, vulnerabilidades en comunicaciones (p. ej., anillo de fibra óptica expuesto a recalentamiento), y aspectos de diseño mecánico como la elección de tanques horizontales para decantación cuando la solución adecuada exigía otro planteamiento.
El trabajo no se limitó a describir fallos: se evaluó la seguridad industrial con foco en riesgos operativos y de integridad, identificando escenarios como peligro de explosión por sistemas de alivio mal diseñados, problemas de alumbrado de emergencia por errores de diseño del circuito y riesgos asociados a equipos clave (compresión/antorcha/condensación). Y, para cerrar el círculo pericial, el informe incorpora una comparativa entre la planta original y la planta actual (planos y configuración), lo que permite explicar con precisión qué se cambió, por qué y con qué objetivo técnico.
La “resolución excelente” vino de una combinación poco habitual: profundidad técnica, estructura clara y orientación a soluciones. El informe identifica los fallos por familias (proceso, mecánica, seguridad, automatización e instrumentación), y para cada bloque incluye el análisis del error y su subsanación como hoja de ruta de ingeniería (por ejemplo, en horno, válvulas, compresión, antorcha, GLP, PLC o tanques de decantación). En la práctica, esto permitió transformar un conflicto técnico-industrial en un diagnóstico completo y accionable, con conclusiones robustas para sostener una posición con máxima credibilidad técnica.