En este asunto, martinsdelima intervino como perito económico independiente para analizar el impacto de un cártel en el sector del automóvil acreditado por la autoridad de competencia, basado en intercambios de información comercialmente sensible y estratégica en el mercado español de distribución y servicios vinculados a vehículos. En la práctica, el caso exigía traducir una conducta anticompetitiva “de mercado” en consecuencias económicas concretas para un comprador afectado, teniendo en cuenta que este tipo de conductas suele reflejarse en menores descuentos y políticas comerciales menos agresivas, con efectos que alcanzan también al mercado de vehículos seminuevos.
La empresa afectada era del sector de alquiler de vehículos, con compras recurrentes de automóviles como parte esencial de su operativa. Esto hacía especialmente relevante determinar, con rigor técnico, cómo el sobreprecio en la compra podía “viajar” por la cadena de valor y qué parte del perjuicio quedaba efectivamente soportada por la empresa, frente a la parte eventualmente repercutida a sus propios clientes.
Desde el inicio, el trabajo se planteó con un estándar exigente: un informe puramente técnico, centrado en aspectos financieros y económicos, evitando valoraciones jurídicas, y sustentado en documentación del caso, investigación y fuentes públicas, con una interpretación objetiva y trazable. El objetivo era que el resultado fuera defendible en sede judicial: claro en sus supuestos, transparente en su lógica y verificable en sus cálculos.
La metodología se articuló en tres bloques, empezando por la estimación del sobreprecio. Para ello se aplicó un método comparativo, que busca aproximar cuál habría sido el precio en una situación de competencia efectiva, y se diseñó un contraste con una muestra de empresas comparables (mismo sector y tamaño, para garantizar homogeneidad financiera y comercial). Esta fase incluyó, además, decisiones metodológicas explícitas (elección del método, justificación de la muestra y variables de contraste) para reforzar la robustez del contrafactual.
El segundo bloque abordó uno de los puntos más discutidos en daños de competencia: la repercusión de costes (pass-on). El informe incorpora un análisis específico de pass-on y lo apoya en herramientas económicas estándar, incluyendo el uso de elasticidades de demanda y oferta como elemento clave para estimar qué parte del sobreprecio podría haberse trasladado aguas abajo. Con ello, la cuantificación final no se limita a “cuánto subió el precio”, sino a cuál fue el perjuicio realmente absorbido por la empresa afectada tras considerar la dinámica competitiva de su propio mercado.
El resultado fue una cuantificación integral y coherente del perjuicio, construida sobre un esquema completo de sobreprecio + pass-on + actualización financiera, con anexos de soporte y trazabilidad documental para facilitar su verificación. Este enfoque permitió presentar una reclamación sólida, técnica y bien fundamentada, maximizando la claridad para terceros (juzgado, contraperito y partes) y reforzando la posición del cliente con un trabajo especialmente riguroso en metodología, comparabilidad y defensa del contrafactual.