Experiencias
Restructuraciones Geográficas
Reorganización industrial internacional para ganar eficiencia y resiliencia

Una compañía industrial con operaciones en distintos países nos solicitó apoyo para diseñar una reorganización internacional de capacidades, con un objetivo muy concreto: optimizar su red de producción manteniendo la continuidad operativa y reforzando la competitividad del negocio. El punto de partida fue un modelo con actividad repartida entre una planta en España y otra en Marruecos, cuya coordinación debía revisarse para responder mejor a las necesidades del mercado.
El contexto exigía una respuesta estratégica. La empresa se enfrentaba a tensiones relevantes en costes y cadena de suministro, y necesitaba un plan que convirtiera esa presión en decisiones claras: qué fabricar en cada ubicación, cómo organizar el flujo de materiales y cómo asegurar que la estructura resultante fuese sostenible en el tiempo. El encargo se planteó como un proyecto de consultoría aplicado: diagnóstico, rediseño del modelo operativo y hoja de ruta ejecutable.
La clave del caso fue que no hablamos de un cambio genérico, sino de una reconfiguración real del “footprint” industrial. Se trabajó sobre familias de producto y líneas de fabricación, identificando qué actividades debían concentrarse en cada país para maximizar eficiencia sin comprometer calidad, servicio ni cumplimiento. En la práctica, se evaluó la transferencia de determinadas referencias hacia Marruecos como parte de una reorganización productiva coherente.
Además, el análisis no se limitó a “dónde fabricar”: también abordó la arquitectura organizativa que sostiene la operación, incluyendo la coordinación entre plantas y el reparto de funciones a lo largo del ciclo de vida del producto. Este punto suele ser el que marca la diferencia entre un traslado “en papel” y una reorganización que funciona de verdad: gobernanza clara, responsabilidades bien asignadas y operación integrada entre geografías.
Desde martinsdelima, convertimos toda esa complejidad en una narrativa directiva: una reorganización internacional se defiende cuando se entiende. Por eso, el entregable se diseñó para que dirección pudiera ver con claridad qué se mueve, por qué se mueve y qué impacto operativo y económico tiene, evitando decisiones basadas en intuición y apoyándonos en criterios verificables.
El resultado fue un marco de decisión robusto, alineado con la realidad industrial: una propuesta que permite reducir fricciones, ordenar el cambio y reforzar la resiliencia de la cadena de suministro, manteniendo un enfoque pragmático de ejecución. En otras palabras: una reorganización internacional pensada para operar, no solo para presentarse.
La metodología usada, primero incluyo, una lectura del contexto operativo y de mercado (costes, suministro y restricciones); después, un análisis “de dentro a fuera” del modelo productivo, bajando a producto/línea/planta para definir el reparto óptimo de capacidades entre geografías.
A continuación, aterrizamos el rediseño organizativo: definimos el encaje entre plantas y el reparto de funciones para asegurar que el cambio fuese estable y gobernable, con una lógica clara de coordinación internacional.
La resolución fue excelente porque unimos dos cosas que rara vez se consiguen a la vez: detalle industrial (proyecto por proyecto, producto por producto) y visión ejecutiva (decisiones claras, justificadas y aplicables). Esa combinación permitió a la empresa avanzar con seguridad, minimizando incertidumbre y maximizando control del proceso.
En resumen, martinsdelima aportó un trabajo extraordinario al transformar una reorganización internacional compleja en un plan comprensible, defendible y ejecutable, con foco en eficiencia, continuidad operativa y resiliencia.