Experiencias
Modelización financiera y CAPEX
Compañía industrial con múltiples activos

Una empresa industrial del sector siderúrgico nos solicitó una valoración integral para apoyar decisiones estratégicas: entender qué parte del negocio generaba valor de forma recurrente, qué activos aportaban valor “por separado” y cómo se debía interpretar el conjunto a la hora de tomar decisiones corporativas. El punto de partida fue claro: el valor real no está en una foto contable, sino en la capacidad de generar caja sostenible y en la calidad (y realizabilidad) de los activos que acompañan al negocio principal.
El caso tenía una complejidad adicional: no era una única unidad homogénea, sino un perímetro con piezas distintas. Por eso estructuramos el análisis separando activos productivos, activos no productivos, activos inmobiliarios, créditos fiscales y garantías/avales, tratando cada bloque con el enfoque que mejor reflejara su naturaleza económica. Esta visión “por módulos” fue clave para obtener una conclusión sólida y accionable.
Además, el sector exigía rigor extra: se trata de una actividad donde pesan mucho variables como demanda cíclica, presión competitiva y costes energéticos, factores que afectan directamente a márgenes, necesidades de circulante y planes de inversión. En vez de quedarnos en una descripción genérica, aterrizamos estas dinámicas sectoriales en hipótesis operativas coherentes para que el modelo financiero no fuese “bonito”, sino útil para decidir.
El trabajo se convirtió, en la práctica, en un ejercicio de valoración “proyecto por proyecto” dentro de la compañía: qué parte del perímetro podía considerarse motor de caja, qué parte tenía valor por desinversión o reposicionamiento, y qué elementos debían analizarse con prudencia (por ejemplo, por su dependencia de condiciones futuras). Esta separación evitó compensaciones engañosas (un activo “tapa” a otro) y permitió explicar el valor con transparencia.
En metodología, aplicamos un enfoque triangulado y muy defensivo: Descuento de Flujos de Caja para el negocio productivo, con foco en proyecciones operativas, CAPEX y término residual; cálculo explícito de la tasa de descuento (WACC); contraste con múltiplos (PER y EV/EBITDA); y, en paralelo, valoración específica de inmuebles, activos fiscales y garantías/avales, cada uno con su técnica correspondiente. En CAPEX, construimos una proyección vinculada a los drivers reales del negocio (mantenimiento, eficiencia y continuidad operativa), evitando “promedios” que distorsionan.
El resultado fue una resolución especialmente potente para el cliente: una valoración final robusta, trazable y defendible desde la lógica financiera, con un relato claro de dónde nace el valor y qué supuestos lo sostienen. Lo más importante: el análisis no se quedó en un número, sino que entregó un mapa de palancas de gestión (CAPEX, eficiencia operativa, estructura de activos y riesgos) que permitió tomar decisiones con seguridad. En resumen, martinsdelima transformó un caso complejo en un diagnóstico claro y accionable, combinando rigor técnico y enfoque práctico de negocio.