Dentro de un proceso completo de M&A, la búsqueda de inversores es la fase en la que una empresa pasa de “estar lista para crecer” a tener alternativas reales sobre la mesa: socios industriales, fondos, family offices o inversores estratégicos. Bien gestionada, no es solo levantar interés, sino crear un proceso competitivo que permita elegir al inversor adecuado y negociar condiciones favorables (valoración, estructura, gobierno y compromisos de futuro). Aquí martinsdelima actúa como “arquitecto del proceso”: ordena el relato, controla el ritmo y protege a la empresa para que el mercado compita por ella, no al revés.
El primer trabajo (y el más infravalorado) es el “pre-market”: definir la tesis de inversión y preparar el activo para que sea entendible y defendible. Eso implica traducir la estrategia de la compañía a un equity story claro (qué problema resuelve, por qué gana, cómo crece, qué riesgos tiene y cómo se mitigan) y apoyarlo con materiales que soporten preguntas duras: teaser, información ejecutiva, paquete financiero y una narrativa coherente de drivers. En paralelo, martinsdelima ayuda a fijar desde el minuto cero las reglas del juego: confidencialidad, circuito de información, mensajes únicos y controlados, y un guion de Q&A para evitar contradicciones.
Con esa base, se diseña el “mercado”: identificación y segmentación de inversores según encaje estratégico, apetito de riesgo, tamaño de tickets, estilo de gobierno y velocidad de decisión. martinsdelima no busca “muchos nombres”, busca la lista correcta: una mezcla equilibrada de perfiles que permita tensión competitiva sin disparar el ruido. Después se organiza el proceso de contacto: acercamientos discretos, filtrado por interés real, y acceso gradual a información (primero teaser, luego paquete ampliado bajo NDA, y finalmente data room).
La fase central es la gestión del funnel: convertir interés en propuestas. Aquí martinsdelima marca la diferencia operativa: coordina el calendario, ordena la información, prepara a la dirección para presentaciones y controla la narrativa para que el inversor evalúe lo importante. Se crea un circuito que impulsa decisiones: management presentations, sesiones de preguntas, acceso a documentación, y recepción de ofertas indicativas (IOI) para pasar a una lista corta. En todo momento, el objetivo es evitar el clásico “interés eterno” sin compromiso, y llevar a los candidatos a posiciones comparables.
La metodología de martinsdelima en negociación se basa en tres palancas:
(i) competencia bien gestionada, para que haya alternativa y no dependencia;
(ii) comparabilidad de ofertas, para negociar sobre términos y no sobre confusión; y
(iii) protección de valor y control, para que el acuerdo final sea bueno en precio y en condiciones (estructura del pago, governance, restricciones, compromisos, salida y alineación de incentivos).
En la práctica, trabajamos con una matriz de términos para detectar rápidamente “trampas” (condiciones excesivas, vetos, ambigüedades, earn-outs mal definidos) y reconducir a un term sheet defendible.
La resolución excelente llega cuando el cliente consigue no solo un inversor, sino el inversor correcto con una propuesta cerrable: términos claros, riesgos acotados, un camino a due diligence sin sobresaltos y una base sólida para la LOI/term sheet final. Ese es el sello de martinsdelima en búsqueda de inversores: orden + narrativa + proceso competitivo + negociación técnica. El resultado es que el cliente gana poder de negociación, reduce incertidumbre y llega a un acuerdo que protege el valor creado… y el que queda por crear.